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El dolor de rodilla al hacer sentadillas casi siempre viene de la rótula — normalmente porque la rodilla se te mete hacia dentro, no por la sentadilla

5 studies · 2 meta-analyses · JAMA + Br J Sports Med

El dolor de rodilla en sentadillas suele tener una causa (y se puede arreglar). Qué revisar, qué cambiar y cuándo aflojar — según un metaanálisis de 2022 en Br J Sports Med y 4 estudios más.

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El dolor de rodilla al hacer sentadillas casi siempre viene de la rótula — normalmente porque la rodilla se te mete hacia dentro, no por la sentadilla

Qué es lo que de verdad duele — y por qué la sentadilla se lleva la culpa

El dolor que notas debajo o alrededor de la rótula cuando haces una sentadilla tiene nombre: dolor patelofemoral. Es esa molestia justo donde la rótula (patela) “encaja” con el fémur por debajo. Y ojo, es más común de lo que parece: a lo largo de la vida le pasa a 1 de cada 4 personas físicamente activas (Duong et al., 2023).

La sentadilla en sí no “causa” ese dolor. Lo que sube la carga en esa zona es flexionar mucho la rodilla — bajar bien por debajo de 90°. Y esta diferencia importa, porque la solución casi nunca es “deja de hacer sentadillas”. La solución es entender cuánta carga está soportando esa articulación y de dónde está saliendo.

En el dolor anterior de rodilla, que te duela durante una sentadilla es 91% sensible para dolor patelofemoral. Es decir: si te duele la parte de delante de la rodilla al sentadillear, casi seguro que el protagonista es ese complejo rótula-fémur (Duong et al., 2023). A partir de aquí, todo va de bajar y gestionar la fuerza que cae ahí para que puedas seguir entrenando.

Las sentadillas no “causan” dolor patelofemoral. Lo que dispara la carga es flexionar mucho la rodilla — y eso sí lo puedes controlar.

Duong et al. (2023). Evaluation and Treatment of Knee Pain: A Review. JAMA.

Cuánta fuerza cae realmente sobre tu rótula

Un análisis grande que junta decenas de estudios (revisión) y un metaanálisis de 2022 en el British Journal of Sports Medicine puso números a la carga en la articulación patelofemoral. La midieron como múltiplos de tu peso corporal (BW) en actividades del día a día y en ejercicios (Hart et al., 2022).

En la práctica, se ve así:

- Caminar: ~0,9× tu peso corporal sobre la articulación
- Subir escaleras: ~3,2× tu peso corporal
- Correr: ~5,2× tu peso corporal
- Sentadilla profunda: todavía más, y sube cuanto más se flexiona la rodilla

Cuanto más profundo bajas, más fuerza se acumula sobre la rótula. Esto no significa que tengas que quedarte en media sentadilla para siempre. Significa que conviene ganarse la profundidad poco a poco y con buena mecánica.

Y un detalle importante: la revisión vio que las personas con dolor patelofemoral ya generan menos fuerzas que las personas sin dolor haciendo las mismas actividades — el cuerpo “se protege” y descarga esa zona. El problema es que, si siempre descargas, también acabas construyendo menos fuerza en los músculos que deberían sostener la rodilla (Hart et al., 2022).

El culpable de siempre: la rodilla se te mete hacia dentro

Te lo digo sencillo: la causa mecánica más típica del dolor de rodilla “por sentadilla” no suele ser la profundidad, ni el peso en la barra, ni cuántas veces sentadilleas. Suele ser el valgo dinámico: que la rodilla colapse hacia dentro mientras te mueves.

Valgo dinámico significa que la rodilla se va hacia la línea media del cuerpo en vez de seguir la misma línea que los dedos del pie. Cuando pasa, la rótula deja de deslizar por su “carril” natural y se carga más un lado (normalmente el externo) (Petersen et al., 2017).

¿Y por qué pasa? Casi siempre por 2 cosas:

1. Glúteos y cadera flojos (abductores y rotadores externos) — los músculos de la parte lateral de la cadera que mantienen la rodilla “abierta”. Si no aguantan, la rodilla se mete.
2. Pronación del pie — el arco del pie se hunde hacia dentro, y esa cadena tira de la pierna y acaba metiendo la rodilla.

Un metaanálisis de 2025 con 7.518 militares lo confirmó tal cual: un ángulo mayor de rodilla hacia dentro en una sentadilla a una pierna (una forma de medir ese valgo) fue un predictor significativo de dolor patelofemoral, con un tamaño del efecto estandarizado de 0,55 (Rocha et al., 2025). Esto sí es lo esencial, no lo accesorio.

Que la rodilla se te meta hacia dentro en la sentadilla predice dolor patelofemoral — los datos lo dejan clarísimo.

Rocha et al. (2025). Risk Factors for Patellofemoral Pain in the Military. J Athl Train.

Cuádriceps débiles lo empeoran — lo que dicen los datos de rehab

Ese mismo metaanálisis de 2025 también encontró debilidad de los extensores de rodilla en pruebas isocinéticas — o sea, cuádriceps flojos cuando los miden a cierta velocidad — como predictor moderado de dolor patelofemoral (SMD = −0,69) (Rocha et al., 2025). Si tus cuádriceps están débiles, la articulación tiene menos “soporte muscular” cuando toca cargar.

Y ahí se monta el bucle: te duele la rodilla, evitas sentadillear, se te debilitan más los cuádriceps… y la rodilla queda todavía menos protegida.

Luego, un análisis grande que junta decenas de estudios (79 en total) sobre entrenamiento de extensores de rodilla para dolor patelofemoral vio que lo más recetado suele ser elevaciones de pierna estirada, sentadillas y extensiones de rodilla en cadena abierta — normalmente 3 series de 10 repeticiones con tu propio peso (Gunhamn et al., 2025). Carga baja, volumen moderado.

Quédate con esto: no rehabilitas una rodilla dolorida descansando para siempre. La rehabilitas cargándola con cabeza: empiezas más ligero de lo que te pide el ego y vas construyendo otra vez.

Arregla la cadera para arreglar la rodilla: entrenamiento de control del valgo

Aquí es donde lo aterrizamos. Un ECA de 2019 — un estudio donde repartieron al azar a 64 jugadoras de voleibol con dolor patelofemoral en 2 grupos y los compararon — puso a prueba ejercicios de “instrucción de control del valgo” (VCI) (Emamvirdi et al., 2019).

Estos ejercicios buscan enseñar a tus abductores y rotadores externos de cadera a evitar que la rodilla se meta. Cosas tipo clamshell con banda, abducción de cadera tumbado de lado y drills de bisagra de cadera — el objetivo es activar los músculos que mantienen la rodilla hacia fuera, no hacia dentro.

Resultados tras el programa:

- El dolor bajó 49.18% en el grupo VCI
- El ángulo de valgo dinámico de rodilla bajó 59.48% — más de la mitad
- La fuerza de rotación externa de cadera subió 59.73%
- El rendimiento en salto a una pierna subió 24.62%

Todo fue estadísticamente significativo (P = 0.000). Para ser una intervención con ejercicios, es un efecto grande — y además tiene sentido: con caderas más fuertes, la rodilla se queda donde debe durante la sentadilla (Emamvirdi et al., 2019).

Y esto conecta directo con el artículo how to warm up before lifting de Planfit: un calentamiento específico del movimiento — incluyendo activación de cadera — es justo lo que te conviene antes de cargar una sentadilla.

El dolor bajó 49% y el valgo de rodilla bajó 59% tras entrenar control del valgo con foco en cadera — en un ECA con 64 mujeres con dolor patelofemoral.

Emamvirdi et al. (2019). The Effect of Valgus Control Instruction Exercises on Pain, Strength, and Functionality. Sports Health.

Qué cambiar en tu sentadilla desde hoy

Vale, ahora sí: esto es lo que apunta la evidencia, convertido en ajustes que puedes hacer hoy mismo.

1. Reduce la profundidad de forma temporal.
Baja hasta donde la rodilla siga una línea limpia y sin dolor. En mucha gente con dolor patelofemoral, al principio eso es una sentadilla parcial o una box squat. No estás “renunciando”: estás gestionando la carga (Hart et al., 2022).

2. Mete activación de cadera antes de cada serie.
Clamshell con banda, abducción tumbado de lado o puente de glúteo. 2–3 series de 10–15 repeticiones. Esto despierta los músculos que frenan el valgo antes de que cargues la barra (Emamvirdi et al., 2019).

3. Vigila el recorrido de la rodilla en cada repetición.
La rodilla debería seguir la línea del segundo y tercer dedo del pie — no meterse hacia dentro. Si se mete, baja el peso y practica la indicación de “separa el suelo” con los pies.

4. Entrena cuádriceps de forma directa, no solo con sentadillas.
Elevaciones de pierna estirada y extensiones de pierna — incluso con poca carga — ayudan a mantener fuerza de cuádriceps sin meter tanta fuerza en la articulación patelofemoral (Gunhamn et al., 2025).

5. Revisa el calzado.
La pronación del pie (que el arco se hunda hacia dentro) es un factor conocido que empuja al valgo dinámico. Una plantilla u ortesis, o una zapatilla con más soporte de arco, puede cortar esa cadena (Petersen et al., 2017).

6. Sigue moviéndote.
El dolor patelofemoral se maneja mejor con terapia de ejercicio continuada, no con reposo (Duong et al., 2023). El objetivo es encontrar el nivel de carga que te deja entrenar sin que se dispare el dolor, y desde ahí ir construyendo.

Cuándo ir a que te vean

La mayoría del dolor de rodilla asociado a sentadillas mejora con gestión de carga y fuerza de cadera. Pero hay casos en los que conviene que te valore un profesional.

Ve a un fisio o a un médico de medicina deportiva si:

- El dolor es agudo, aparece de golpe o empezó tras un incidente concreto (giro, caída, golpe)
- Hay hinchazón, bloqueo o la rodilla “falla”
- El dolor está en la parte interna o externa de la rodilla, no delante
- No mejora tras 4–6 semanas entrenando con modificaciones

La revisión de JAMA señala que las roturas de menisco — que se sienten distinto al dolor patelofemoral — afectan aproximadamente al 12% de los adultos y suelen necesitar otro enfoque (Duong et al., 2023). Un clínico lo diferencia rápido.

Cómo aplica Planfit esto

El dolor patelofemoral es, sobre todo, un tema de gestionar la carga. Planfit registra tu peso y tus repeticiones en sentadilla en cada sesión, detecta tus tendencias de progresión y te recomienda pesos de trabajo — para que puedas bajar carga, reconstruir y dejar de adivinar con el típico “¿me pasé hoy?”.

Además, programa series de calentamiento antes de las sentadillas pesadas y registra el volumen por grupo muscular. Así ves si tus cuádriceps y tus caderas están recibiendo suficiente trabajo cada semana — los 2 factores que más importan para cuidar tus rodillas a largo plazo.

Referencias

  1. Hart HF et al. (2022). May the force be with you: understanding how patellofemoral joint reaction force compares across different activities and physical interventions — a systematic review and meta-analysis.. Br J Sports Med. 10.1136/bjsports-2021-104686
  2. Rocha ESB et al. (2025). Risk Factors for Patellofemoral Pain in the Military: Systematic Review With Meta-Analysis.. J Athl Train. 10.4085/1062-6050-0526.23
  3. Emamvirdi M et al. (2019). The Effect of Valgus Control Instruction Exercises on Pain, Strength, and Functionality in Active Females With Patellofemoral Pain Syndrome.. Sports Health. 10.1177/1941738119837622
  4. Gunhamn F et al. (2025). Knee extensor training in patients with patellofemoral pain: a systematic review and synthesis.. Front Rehabil Sci. 10.3389/fresc.2025.1641054
  5. Duong V et al. (2023). Evaluation and Treatment of Knee Pain: A Review.. JAMA. 10.1001/jama.2023.19675
  6. Petersen W et al. (2017). Patellofemoral pain in athletes.. Open Access J Sports Med. 10.2147/OAJSM.S133406